Desde que era pequeña me gustaba entrar en la cocina y meter las manos en la masa, y cuando digo «masa» es que disfrutaba muchísimo haciendo la masa de los bizcochos.
Cuando yo nací, en los años 70, no encontrabas recetas en internet, ni podías ver vídeos estupendos donde te enseñaban paso a paso cómo hacer un bizcocho, una tarta, unas galletas o simplemente unas magdalenas. No había tanta variedad.
Como todo a lo largo de la historia, las cosas se pasan de moda, así que los postres también se pasan de moda. Antes hablábamos de bizcocho de chocolate, de naranja o de limón y ahora decimos carrot cake, velvet o brownie. Es posible que suenen más chic.
Uno de mis hermanos y dos de mis sobrinos han descubierto hace poco que son intolerantes a la fructosa. Eso no significa que no puedan tomar azúcar ni fruta, significa que pueden tomar algunas frutas y azúcar en pequeñas cantidades (de ahí que mis recetas siempre lleven la mitad de la cantidad habitual), además de un montón de prohibiciones.
En este blog quiero compartir con vosotros algunos de mis postres favoritos. Os espero en esta nueva aventura…Ojalá os convirtáis en mis aliados.
